Líneas de innovación docente
- Metodologías docentes
Misión del grupo
El Laboratorio de Aprendizaje-Servicio I³A³ (SL Lab: A³I³) tiene como misión consolidar un ecosistema de innovación docente que trascienda la práctica puntual y las iniciativas docentes personales, para convertirse en una estructura estable que facilite la mejora y la institucionalización del Aprendizaje-Servicio (ApS). Buscamos generar un crecimiento exponencial en la calidad educativa; generando conocimientos y recursos sobre el ApS para que el profesorado lo pueda implementar, promoviendo en el alumnado el desarrollo de competencias transversales vinculadas al compromiso cívico, y generando una comunidad de práctica enredada con la sociedad y sus necesidades. Por lo tanto, se pretende formar futuros profesionales no solo técnicamente competentes, sino críticos y comprometidos con la transformación de su entorno desde una perspectiva de justicia social.
En definitiva, la misión del “SL Lab: A³I³” es promover y facilitar el ApS en la enseñanza universitaria como un eje estratégico de innovación, investigación y compromiso social. Bajo el modelo A³I³, el grupo busca articular de manera sistémica tres dimensiones funcionales —Innovación docente, Investigación educativa e Impacto social— para empoderar a tres agentes fundamentales: Alumnado, Académicos y Asociaciones -o entidades sociales-. Se juega con las siglas de las dimensiones y los agentes haciendo un giño a la Inteligencia Artificial (IA; en inglés, Artificial Intelligence, AI) por los siguientes motivos: porque hay varios ApS en la UAM que se nutren de ella o la utilizan como herramienta; y porque se considera que el ApSU favorece aprendizajes profundos, el desarrollo del pensamiento crítico y el compromiso -cívico- del alumnado, aspectos que resultan más difíciles de reproducir o suplantar mediante el uso de herramientas automatizadas como la Inteligencia Artificial (Bolaño-García et al., 2024).
Necesidad o problemática docente identificada
Desde las universidades tiende a descuidarse la tercera misión que consiste en poner el conocimiento generado al servicio de la ciudadanía con la intención de propiciar la mejora del bienestar social (CRUE, 2018). El ApS puede ser una vía para dar respuesta a esta situación desde la sostenibilidad curricular (APS(U) 2021; Aramburuzabala et al., 2015). Desde esta propuesta pedagógica, las universidades se comprometen con la comunidad creando alianzas y tratando de responder a las necesidades sociales existentes (ApS(U), 2021), porque el ApS se desarrolla siempre desde enfoque educativo humanista que se basa en la justicia social y en la responsabilidad cívica.
Sin embargo, para lograr responder al reto que supone la tercera misión, hay que asegurar que las experiencias de ApS que se propongan en nuestra universidad sean de calidad. Se ha encontrado que persiste una falta de autonomía del alumnado en el diseño de los servicios a implementar, ya que solo un 7% participa en la planificación y una escasa sistematización de la reflexión crítica que es clave para favorecer el compromiso social desde una mirada crítica, ética, justa (López-de-Arana, 2025).
Aunque todas las experiencias de ApS contribuyen a la tercera misión de la universidad, persiste el reto de transitar de enfoques asistencialistas, más próximos al voluntariado, hacia enfoques más críticos y transformadores. De este modo, los ApS estarían más alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (López-de-Arana, 2025; Naciones Unidas, 2015) y con el nuevo contrato social para la educación propuesto por la UNESCO (UNESCO, 2021), incorporando además una mirada a la era digital. En este contexto, la digitalización no solo está generando nuevas desigualdades, sino que también abre oportunidades para el desarrollo de modalidades innovadoras como el aprendizaje-servicio virtual o internacional (Culcasi et al., 2023; López-de-Arana, 2025).
Ámbito de actuación y Colectivo beneficiario
El “SL Lab: A³I³” operará de forma interfacultativa, funcionando como una unidad organizativa de asesoramiento y desarrollo metodológico del ApS. Se concibe como un laboratorio de ideas, orientado a la generación, experimentación y a las inspiración de nuevas experiencias de ApS en distintos ámbitos de conocimiento. El laboratorio se caracterizará por la implementación del ApS en asignaturas de diversos grados y posgrados, con especial énfasis en la integración del ApS y los Trabajos de Fin de Estudios (TFG/TFM).
Los beneficiarios incluyen al alumnado (mediante el desarrollo de competencias tanto específicas como transversales), al profesorado (a través de la mentorización y reconocimiento) y a la red de asociaciones o entidades sociales, integradas como co-educadoras en una red de beneficio mutuo y reciprocidad. En este sentido, el laboratorio aspira también a actuar como un espacio dinamizador, capaz de activar nuevas iniciativas, conectar agentes y favorecer la emergencia de proyectos de ApS con impacto social. Se prevé que cada año vayan incrementándose las personas beneficiarias, gracias a la implementación y expansión del ApS en la universidad.
Valor diferencial
El valor del “SL Lab: A³I³” reside en que no somos un grupo de personas con experiencias de ApS aislados, se trata de transitar hacia una estructura estable organizada como comunidad de práctica, que garantice no solo la ejecución de proyectos, sino la generación de conocimiento transferible.
También será de vital importancia la vinculación con: la Comisión Asesora de ApS de la UAM -instancia fundamental encargada de la institucionalización del ApS-; con la Alianza europea CIVIS, en concreto con el grupo de personas expertas en ApS; con la Red Madrileña de Oficinas Universitarias de Aprendizaje Servicio; con el Grupo Promotor de ApS de Madrid; y con otros Laboratorios o estructuras institucionales similares de ApS existentes en otras universidades.
Desarrollar y consolidar el “SL Lab: A³I³” como Grupo de Innovación Docente para promover la integración curricular del aprendizaje-servicio en la UAM mediante la mentorización del profesorado novel, el diseño de recursos, la sistematización de la reflexión, el desarrollo de procesos de evaluación del impacto del aprendizaje-servicio en el aprendizaje del alumnado y en el entorno social desde una perspectiva de justicia social, así como el fortalecimiento de redes de colaboración con asociaciones y entidades sociales de la Comunidad de Madrid y en entornos internacionales.
Si el “SL Lab: A³I³” pudiera contar con recursos de reconocimiento, tanto en forma de créditos como de financiación económica, se podrían plantear los siguientes objetivos a más largo plazo:
El desarrollo de estos 3 objetivos sólo se podría dar con recursos y de forma coordinada entre el “SL Lab: A³I³”, la Comisión Asesora de Aprendizaje-Servicio, el Service-Learning Expert Group de CIVIS y los Open Labs.